<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- generator="wordpress.com" -->
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>

<channel>
	<title>literatura-francesa &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/literatura-francesa/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "literatura-francesa"</description>
	<pubDate>Tue, 07 Oct 2008 12:08:42 +0000</pubDate>

	<generator>http://wordpress.com/tags/</generator>
	<language>en</language>

<item>
<title><![CDATA[Los ensayos, de Michel de Montaigne]]></title>
<link>http://loslibros.wordpress.com/?p=204</link>
<pubDate>Tue, 30 Sep 2008 22:55:31 +0000</pubDate>
<dc:creator>Toronaga</dc:creator>
<guid>http://loslibros.ca.wordpress.com/2008/10/01/los-ensayos-de-michel-de-montaigne/</guid>
<description><![CDATA[Me apetecía leerlo, lo veía en las librerías, tanto de nuevo como de viejo, pero nunca terminaba ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;"><img class="alignleft" title="Los ensayos" src="http://www.arrakis.es/~dovalo/ensayos.jpg" alt="" width="189" height="316" />Me apetecía leerlo, lo veía en las librerías, tanto de nuevo como de viejo, pero nunca terminaba por comprarlo, siempre había algún otro libro que tenía que comprar y lo iba postergando día tras día, pero hace ya varios meses en una de las librerías que frecuento me encontré una edición nueva  primorosamente editada por El Acantilado, que aunque su precio era y es excesivo, 58 € , me estire y lo compre, para los que compramos bastantes libros al cabo del año nunca nos llega el dinero para  comprar todos los libros que desearíamos.  Y no hay nada mejor que un buen libro para empezar el otoño, después de un verano en que algunos leen libros de temas más livianos, les hablo de,  <strong>Los ensayos (según la edición de 1595 de Marie de Gournay), de  Michel de Montaigne.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Desde su compra lo tengo en una mesita al lado del sofá, y les prometo que es una delicia leerlo, poco a poco, no es un libro para leérselo de golpe, sino a  sorbitos, como el buen Whisky,  lo leo al vuelo, sin orden , hoy un capítulo, mañana un par de páginas, disfrutando de su lectura, aún no lo he terminado, ni me importa, he releído capítulos, se lee como dijo Orson Welles, como la Biblia que tienen algunos en su mesilla, a los pocos. Es adictivo.</p>
<p style="text-align:justify;">Montaigne, fue el primero que empleo la palabra "ensayo", y plasmo todos los pensamientos que se le iban ocurriendo sobre los diversos aspectos de su vida y de lo que contemplaba en la sociedad que le toco vivir. Entregó su primera edición a la imprenta en el año 1580 y no paro de ir aumentando los ensayos hasta su muerte en 1592. Ensayos sobre la ociosidad, La hora peligrosa de los parlamentos, modos de educación,  de los pronósticos, ceremonias de la entrevistas de  Reyes, son algunos de los capítulos de los casi cien que componen el libro, así como varia correspondencia del autor. Imprescindible. Ahora que lo pienso, aunque hay otras ediciones más baratas, ha sido una buena inversión, hasta me parece barata esta edición, por lo que lo estoy disfrutando. Y si quieren el poker de ases, tienen en la misma editorial, <em>Montaigne, de Stefan Zweig, </em>una estupenda biografía.<em><br />
</em></p>
<p>Ficha:</p>
<p>Lengua: Castellano</p>
<p>Editorial: El Acantilado</p>
<p>Páginas: 1738</p>
<p>Edición: 3ª</p>
<p>ISBN: 978-84-96834-17-0</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[O céu azul....]]></title>
<link>http://olivrodosseresimaginarios.wordpress.com/?p=344</link>
<pubDate>Sun, 28 Sep 2008 22:00:16 +0000</pubDate>
<dc:creator>australopiteka</dc:creator>
<guid>http://olivrodosseresimaginarios.ca.wordpress.com/2008/09/28/o-ceu-azul/</guid>
<description><![CDATA[
Dushan Ristic
 
O céu azul sobre o telhado
repousa em calma.
Uma árvore sobre o telhado
balança]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:center;"><strong><span style="font-size:x-small;"><a href="http://olivrodosseresimaginarios.files.wordpress.com/2008/09/landscape4-dushan-ristic.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-346" title="landscape4-dushan-ristic" src="http://olivrodosseresimaginarios.wordpress.com/files/2008/09/landscape4-dushan-ristic.jpg" alt="" width="379" height="450" /></a></span></strong></p>
<p style="text-align:center;"><em>Dushan Ristic</em></p>
<p style="text-align:center;"> </p>
<p><strong><span style="font-size:x-small;">O céu azul sobre o telhado<br />
repousa em calma.<br />
Uma árvore sobre o telhado<br />
balança a palma.A voz de um sino mansamente<br />
ressoa no ar.<br />
Um passarinho mansamente<br />
põe-se a cantar.</p>
<p>Meu Deus, meu Deus, esta é que é a vida<br />
simples, tranqüila,<br />
como o rumor suave de vida<br />
que vem da vila.</p>
<p><strong><span style="font-size:x-small;">-Tu que aí choras, que é que fizeste,<br />
dize, em verdade,<br />
tu que aí choras, que é que fizeste<br />
da mocidade?</p>
<p></span></strong></p>
<p> </p>
<p></span></strong></p>
<p> </p>
<p><strong><span style="font-size:x-small;">by</span></strong></p>
<p><strong><span style="font-size:x-small;">Paul Verlaine</span></strong></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La Caida - Albert Camus]]></title>
<link>http://historiasparaeltiempoyladistancia.wordpress.com/?p=234</link>
<pubDate>Sun, 28 Sep 2008 18:46:57 +0000</pubDate>
<dc:creator>eldar</dc:creator>
<guid>http://historiasparaeltiempoyladistancia.ca.wordpress.com/2008/09/28/la-caida-albert-camus/</guid>
<description><![CDATA[
Han pasado ya unos cuantos meses desde que cayó en mis manos El Extranjero  y pese a reconocer que]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://historiasparaeltiempoyladistancia.files.wordpress.com/2008/09/la-caida-camus3.jpg"><img src="http://historiasparaeltiempoyladistancia.wordpress.com/files/2008/09/la-caida-camus3.jpg" alt="" title="la-caida-camus3" width="200" height="319" class="aligncenter size-full wp-image-235" /></a></p>
<p>Han pasado ya unos cuantos meses desde que cayó en mis manos <a href="http://historiasparaeltiempoyladistancia.wordpress.com/2008/04/24/el-extranjero-albert-camus/">El Extranjero </a> y pese a reconocer que es una obra muy interesante, en su momento me dejó algo frio. Quizá fuese por qué no la leí en el mejor momento pero pasado un tiempo prudencial he creido necesario darle más oportunidades a <strong>Camus</strong>. </p>
<p>La Caida es prácticamente un monólogo protagonizado por <strong>Jean-Baptiste Clamence</strong>, un abogado parisino que cree vivir afianzado en la virtud. Una persona que rige su vida diaria bajo una serie de valores bien vistos por la sociedad: va a misa, ayuda al prójimo, centra su profesión en ayudar a huérfanos, viudas y demás estratos sociales más desfavorecidos...en definitiva <strong>Clamence</strong> se considera a él mismo una buena persona.</p>
<p>Pero de repente y tras un suceso que en su momento <strong>Clamence</strong> no dió mayor importancia su visión de la vida, de su propia vida va a cambiar de forma radical. Dicho suceso va a hacer tambalearse todos los principios en los que el protagonista creía y le va a hacer dudar acerca de si mismo. </p>
<p>Un gran libro escrito en un estilo muy sencillo (lo cual hace que su lectura sea muy rápida) pero con un enorme trasfondo, que <strong>Camus</strong> aprovecha para hacer una pequeña crítica a la sociedad de su tiempo cuestionando las normas morales imperantes. </p>
<p><strong>Titulo:</strong> La Caida<br />
<strong>Autor: </strong>Albert Camus<br />
<strong>Editorial:</strong> Alianza / Emecé<br />
<strong>Calificación:</strong> 7,25/10</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA["La elegancia del erizo" - Muriel Barbery]]></title>
<link>http://martafort.wordpress.com/?p=198</link>
<pubDate>Sat, 27 Sep 2008 19:22:34 +0000</pubDate>
<dc:creator>martafort</dc:creator>
<guid>http://martafort.ca.wordpress.com/2008/09/27/la-elegancia-del-erizo-muriel-barbery/</guid>
<description><![CDATA[La semana pasada, mientras estaba en Sevilla en un curso, acabé completamente embebida en la lectur]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>La semana pasada, mientras estaba en Sevilla en un curso, acabé completamente embebida en la lectura de <a href="http://www.seix-barral.es/fichalibro.asp?libro=1009" target="_blank">esta novela</a>, ganadora del Premio de los Libreros franceses de 2007. Cayó en mis manos tras una entusiasta recomendación por parte de mi madre, y he de confesar que lo abrí recelosa tras haber leído alguna crítica negativa. Tras haber leído el libro, busco en google comentarios sobre el libro y parece ser uno de esos libros que no dejan indiferente a nadie: o se adora o se desprecia.</p>
<p>Y es que no es una novela al uso. La historia es simple (a primera vista) y el ritmo muy pausado, siendo uno de esos relatos en los cuales te puede dar la impresión de que lees páginas y páginas y "no pasa nada". Al principio choca y uno no sabe exactamente por donde cogerla, es extraña, confusa... pero cuando llevas 40 páginas estás completamente atrapada por sus sutiles redes, no puedes parar de leer: acabas de sumergirte en el particular universo de las dos protagonistas, sientes empatía por ellas, te involucras emocionalmente, ya no hay vuelta atrás.</p>
<p>Estas dos protagonistas son las narradoras en primera persona de la novela, por separado, por capítulos. Dos mujeres atípicas, islotes de gran talento en sus respectivos mares de mediocridad, fuera de cualquier expectativa, de cualquier patrón social, extraordinariamente inteligentes, y aún más extraordinariamente sensibles. Dos almas gemelas de edad y condición social diferente, casi opuestas, unidas por su necesidad de preservar su precioso mundo interior, por su búsqueda de la felicidad, por un tercero en discordia, un hombre que ve más allá de la superficie.</p>
<p>Durante sus 364 páginas, fluye entre sus páginas la literatura, una leve pincelada de filosofía de fácil digestión (de hecho su escritora es profesora de filosofía) y un claro mensaje de amor a la vida, a la belleza, al valor del arte y la literatura para superar cualquier cosa, a la vez que una ácida crítica social a los convencionalismos, la hipocresía (especialmente de la alta burguesía) y las etiquetas, que es lo que, en principio, separa a estas dos protagonistas que comparten tantas cosas menos su condición social. El libro es fácil de leer, está lleno de humor e ironía, emociona en su final y es de esos de los que podrías desear, en un tiempo, una segunda lectura.</p>
<p>Hay demasiados fragmentos que podrían ser expuestos aquí y es realmente difícil escoger los más adecuados, os dejo con algunos de ellos cogidos "al vuelo".</p>
<p>"<em>Ser pobre, fea, y, por añadidura, inteligente, condena en nuestras sociedades a trayectorias sombrías y desengañadas a las que más vale resignarse lo antes posible" </em>Primera parte, capítulo 3</p>
<p>"<em>De entre las personas que frecuenta mi familia, todas han seguido el mismo camino: una juventud dedicada a tratar de rentabilizar la propia inteligencia, a exprimir como un limón el filón de los estudios y asegurarse una posición de élite; y luego toda una vida dedicada a preguntarse con estupefacción por qué tales esperanzas han dado como fruto una existencia tan vana. La gente cree ansiar y perseguir estrellas, pero termina como peces de colores en una pecera. Me pregunto si no sería más sencillo enseñarles a los niños desde el principio que la vida es absurda. Ello le robaría algunos buenos momentos a la infancia, pero permitiría que el adulto ganara un tiempo considerable (por no hablar de que uno se ahorraría al menos un trauma: el de la pecera)" </em>Primera parte - Idea profunda nº 1</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Casos difíciles, casos excepcionales]]></title>
<link>http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/?p=244</link>
<pubDate>Sun, 14 Sep 2008 17:59:07 +0000</pubDate>
<dc:creator>laperiodicarevisiondominical</dc:creator>
<guid>http://laperiodicarevisiondominical.ca.wordpress.com/2008/09/14/casos-dificiles-casos-excepcionales/</guid>
<description><![CDATA[ 
Which of us is not forever a stranger and alone?
 
Thomas Wolfe, Look Homeward, Angel 
 
   ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p> </p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><span style="color:#000000;">Which of us is not forever a stranger and alone?</span></em><em></em></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><span lang="EN-US"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><span style="font-family:Times New Roman;"><span style="font-size:small;"><strong><span lang="EN-US">Thomas Wolfe</span></strong><span lang="EN-US">, Look Homeward, Angel</span></span><span style="font-size:14pt;" lang="EN-US"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;" lang="EN-US"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;" lang="EN-US"><span style="font-family:Times New Roman;">                                                                                                                                 <a href="http://laperiodicarevisiondominical.files.wordpress.com/2008/09/houellebecq4.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-252" title="0000345765-002" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2008/09/houellebecq4.jpg" alt="" /></a></span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">La sentencia es de<strong> Huysmans</strong>: <em>Todas las colas de siglo se parecen. Todas vacilan y <a href="http://laperiodicarevisiondominical.files.wordpress.com/2008/09/houellebecq3.jpg"></a>son perturbadoras</em>. El parecido bien podría ser ocasional, aunque no así su signo. Hay quien entiende la historia de la literatura como una serie de concesiones y repeticiones. Tomemos en cuenta que dentro de nuestro <em>hay quien entiende </em>se mezcla el rumor y la presunción: deberes fatales de quien interpreta. Uno más que interpretar cabalmente<span>  </span>-he resuelto en estos días- concluye con cierta displicencia y con un poco de verguenza. Los siglos también concluyen y en sus nervios finales, la constante marcada por <strong>Huysmans</strong> nos encuentra un poco solos y desnudos. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Por qué vacilar, por qué perturbar. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">El arte, pensaba <strong>Marcel Schwob</strong> en <em>Coeur Double</em>,<span>  </span><em>ha pasado por períodos análogos que se reproducen de era en era. Los dos puntos extremos entre los que oscila parecen ser la Simetría y el Realismo. En la Simetría, la vida se ajusta a reglas artísticas convencionales; en el Realismo, la vida se reproduce en todas sus inflexiones más inamórnicas</em>. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Me repito: por qué vacilar, por qué perturbar.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">El <strong>Decadentismo </strong>fue básicamente un período sincrético: fue el enclave necesario que, desapercibidamente, influyó a buena parte de la literatura del siglo XX. Sin desviaciones decadentistas, sin toxicidad decadentista, difícilmente nos sería dada la posibilidad de una literatura tan dispar y rica como la de toda la primera mitad del siglo. Olvidado detrás de la gigantesca sombra del <strong>Simbolismo</strong>, tendió al desglose del alma del hombre más que a la exploración de sus posibilidades técnicas. No proponía sino la caída; no auspiciaba sino el desastre. Encontró en la erudición lo falseable, lo desatinado, lo grotesco. Se sumió de lleno en el bien más preciado de todo arte: su poder de confusión. <strong>Kropotkin</strong>, contemporáneo a estas actitudes, prefiguraba por entonces que <em>para crear, era preciso destruir</em>, y mucho antes, aquel otro <em>corazón doble </em>ocupado por <strong>Poe</strong> y <strong>Baudelaire</strong> se había encargado ya de hacer notar que la modernidad era una suerte de epifanía de la incomodidad y el malestar. El Decadentismo, por sobre todo, marcó a fuego el signo del hombre de fin de siglo y en esa marca se anunciaba la inestabilidad, el caos moral, la inutilidad del pasado, la incertidumbre del futuro. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">De las dos nociones que impulsa Huysmans, encuentro francamente posible la primera y probable la segunda. Me trato un poco de caprichoso y deduzco en <strong>Michell Houellebecq </strong>al perfecto decadente de nuestro pasado siglo. No nos hace falta más que examinar nuestra historia a partir de la caída del muro de Berlín para creer que, en buena hora, atravesamos nuestro <em>fin de siècle</em> en términos análogos a los que Huysmans describía. Houellebecq, espejismo de nuestros días, bien podría ser nuestro <strong>Oscar Wilde</strong>. Su obra -otro capricho- podría así ser nuestro <em>À rebours</em>. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"><a href="http://laperiodicarevisiondominical.files.wordpress.com/2008/09/41r4b95decl_sl500_sl150_1.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-253" title="41r4b95decl_sl500_sl150_1" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2008/09/41r4b95decl_sl500_sl150_1.jpg" alt="" width="98" height="150" /></a></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Mucho de lo que se sabe sobre Houellebeq es por oídas. Constituye esa clase de escritores que superan, acaso desgraciadamente, su estatura literaria para devenir mitos.<span>  </span>De su extraño humor, de sus comentarios lacónicos, de su espíritu intempestivo sabemos lo que va dejándose oir. Estos rumores, estos <em>hay quien entiende</em>, provocan lectores voraces, ávidos y compulsivos. Pero algo nos atrapa más allá de todo:<span>  </span>la mirada de Houellebecq es aquella que debiera ser la nuestra si nos animásemos a tanto. Le pasó a <strong>Henry Miller</strong>, le suele pasar aún a <strong>Salinger</strong>. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">No quisiera hacer una operación descriptiva en torno a la poética de Houellebecq; prefiero que me impulse más que a fuerza de citas, a fuerza de compromiso. Como lo supusiera <strong>Alan Pauls </strong>recientemente, Houellebecq se instala como un ojo clínico de nuestros tiempos. Y todo percute en él, todo es ofrenda para su mundo literario y castigo a la vez. No obstante, cierta ingenuidad lectora ha consagrado frío y hasta superficial el universo- Houellebecq; ingenuidad, me digo, que es producto de una falta, un detalle que no se ha tenido acerca de nuestra literatura actual: el trato del <em>caso difícil en torno a Eros.</em></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><span style="font-size:14pt;">Es difícil fundar una ética de la vida sobre presupuestos tan excepcionales, lo sé bien. Pero estamos ahí, justamente, por los casos difíciles</span></em><span style="font-size:14pt;">. (Houellebecq, 1996, 25)</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Frente a esta línea no puedo más que sentir admiración y extrañamiento. De la admiración extraigo aún más admiración. De lo extraño, sólo algunas intuiciones y obsesiones. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Han habido múltiples registros en la literatura contemporánea (el de Pauls en su obra <em>El Pasado </em>es uno de ellos), pero rara vez algún examen acerca de este tema. La crítica no pudo<span>  </span>hallar algo más que solipsismo y autoreferencialidad en el trato de las relaciones humanas que la literatura viene haciendo desde hace algunos años. Me digo que son posibles algunas variaciones, pero deduzco que Houellebecq, en esta ocasión, no habla sino de cómo ha sobrevivido hasta el final del siglo nuestra noción del amor<em>. De qué hablamos cuando hablamos de amor, Monsieur Houellebecq</em>. El caso, francamente, merece un aparte en el que el tema sea tratado en extenso; éste no será el lugar; sólo me ajusto a corroborar un hecho. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">El largo ensayo de <strong>Octavio Paz</strong>,<em> La llama doble</em>, examina exhaustiva y ejemplarmente la cuestión a través de los tiempos. Paz recupera inicialmente a <strong>Rimbaud </strong>y encuentra en aquella misteriosa línea de su <em>Barco Ebrio</em>, una síntesis en torno a <strong>Eros</strong>: <em>j'ai vu quelquefois ce que l'homme a cru voir </em>(he visto alguna vez aquello que el hombre creyó ver). Paz insiste en que la fusión del caso excepcional es la del <em>ver </em>y el <em>creer</em>.<span>  </span>Como alguna vez se ha sostenido en este mismo soporte, <strong>Eros</strong>, como tópico y dilema literario, además de cósmico, es inmemorial, y se consuma sino a través de diversas transformaciones. Si bien el caso no fue siempre <em>difícil</em> -empieza a serlo, creo, a partir de <strong>Petrarca</strong> y <strong>Dante</strong>-, siempre se intuyó como excepcional: por la excepción amamos y por la excepción nos transformamos.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">El universo poético de Houellebecq contiene sobre todo desamor y acaso una lánguida felicidad. Felicidad del <em>podría ser peor</em>, felicidad-consuelo, felicidad que es, en última instancia, suposición de la felicidad. Sin embargo, resiste una cara oculta a esa idea. A diferencia de las tentativas del siglo XX -pensemos en cómo se ha tratado el tema desde<strong> Proust </strong>y su <em>Albertine </em>en adelante- el mundo houellebecquiano revela una predisposición, una<span>  </span>ética, para la acechanza del caso difícil, el caso excepcional. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Me detengo por un segundo. Qué intento decir con excepción: digo simplemente algo que no está en todos y que para uno está solamente en otro. Digo exceptuar algo por sobre el mundo: digo que en la fusión con la excepción devengamos excepcionales a la vez. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Si bien aún nuestra necesidad de <em>completud</em> se encamina hacia una excepción, el riesgo en Houellebecq parece ser doble: impone en primera instancia un estado de ánimo -repito, una ética- que luego nos arroje a la búsqueda de lo excepcional. La pregunta por esa ética también es doble: ¿preciamos una ética que nos prepare para la búsqueda o una que nos ampare frente a lo hallado? <em>De qué hablamos cuando hablamos de amor, Monsieur Houellebecq</em>. Hablamos, parece responder, de no ser heridos a distancia, de encontrar <em>sentido al combate</em> pero a un combate no se dé en sus formas más desnudas ya que de esa manera podría matarnos. El hombre de hoy, tan resuelto como se cree, no es capaz de un salto sin red; se previene del dolor, razona el espanto; lo normaliza, hasta neutralizarlo. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">                                                                                                                                 <a href="http://laperiodicarevisiondominical.files.wordpress.com/2008/09/indio1.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-254" title="indio1" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2008/09/indio1.jpg" alt="" width="300" height="322" /></a></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">La otra cara de esta moneda ha comenzado a ser, como lo describe brillantemente el <strong>Indio Solari </strong>en su <em>Tesoro de los Inocentes</em>, la del <em>regateo</em>. En consonancia con Houellebecq, Solari intuye que el caso excepcional hoy encuentra sustitutos. Al igual que en la sexualidad podemos reemplazar un estímulo por otro, el <em>regateo</em> deviene la herramienta imprescindible para una apuesta que parece ya prever el abandono desde el vamos. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">y si no hay amor que no haya nada, alma mía, ¡no vas a regatear! </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">La pregunta que subyace es si, en nuestro decadentismo, sólo prefiguramos una ética de combate que ya lleva en sí misma su propia derrota.<span>  </span>O si las apuestas pueden continuar siendo a cara o cruz, a vale todo, a cita a ciegas. Sólo intento abonar el terreno. Leo en Houellebecq demasiadas sentencias envolviendo un sinfin de debilidades. En Houellebecq y en los hombres. Y en mí. Leo todo por igual: nuestro caos de debilidades controladas. La misma cuestión podría plantearse en torno a si aún puede darse en nuestros días un habitar poético verdadero.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Dicho así suena demasiado corrosivo, pero hemos entrado casi sin darnos cuenta en una era de negociaciones permanentes, de regateos que nos salvan y de extrañas disposiciones del alma que moldean màs que una ética, un campo de insobornable defensa. Nuestra era, en torno al amor, en torno a la vida misma, parece fundarse en la sospecha de amenazas más que de invasiones; la psicótica turbación frente a un otro que <em>debe</em> sostener todos sus escrúpulos para  llegar siempre a buen puerto. Preveo fatalmente que sólo una diferencia brutal nos aparta del viaje de Dante hasta Beatrice: Beatrice amaba a Dante mucho antes del reto del infierno: <em>le imponía el reto por amor</em>. Hoy, nuestro amor no es sino resultado de ese mismo reto, viaje sin tentaciones a mitad de camino, pero atiborrado de regateos, negociaciones, usura amorosa. Caigo entonces en la cuenta de que Proust y su <em>Albertine</em> nos describieron bastante bien casi un siglo antes. Literatura: una serie de concesiones y repeticiones. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Michell Houellebecq -sostengo- y su propio mito no se abrieron paso en el mundo literario sólo por su extraordinaria y siempre amarga prosa, sino también porque no es más que todos nosotros, un poco más o menos magnificado. Nosotros que buscamos seguridades donde no las hay, seguridad y ética donde todo es bruma o silencio o fe. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p><span style="font-size:14pt;font-family:&#34;">M.A</span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La Atlántida, de Pierre Benoit]]></title>
<link>http://loslibros.wordpress.com/?p=158</link>
<pubDate>Sat, 06 Sep 2008 22:10:38 +0000</pubDate>
<dc:creator>Toronaga</dc:creator>
<guid>http://loslibros.ca.wordpress.com/2008/09/07/la-atlantida-de-pierre-benoit/</guid>
<description><![CDATA[ 
Recuerdo haber leído este libro por primera vez cuando lo descubrí en la biblioteca de mi padre]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p> </p>
<p style="text-align:justify;"><img class="alignleft" src="http://www.arrakis.es/~dovalo/atlantida.jpg" alt="" width="110" height="180" />Recuerdo haber leído este libro por primera vez cuando lo descubrí en la biblioteca de mi padre,  de la cual me surtí de mis primeras lecturas en serio, con autores que ahora no se nombran casi en ningún sitio y, que en aquella época debían  de ser noticia aunque yo no era muy consciente de ello, recuerdo algunos autores que mi padre compraba constantemente, como Böll, Nevil Shute,  A.J. Cronin, Frank G. Slaughter, Giovanni Papini, Thomas Mann, Somerset  Maugham, Dapnhe du Maurier, por no decir de Morris West, Milka Waltari, Irving Wallace, y un largo etcétera que ahora mucha gente no sabe ni que existieron.</p>
<p style="text-align:justify;">Pues esta novela, <strong>La  Atlántida</strong>, de <strong>Pierre Benoit</strong>, en aquel momento me transportó a países exóticos donde son posibles toda clase de aventuras, esta vez en África, que es donde Benoit  sitúa a la mítica ciudad que yo creo que se invento e imagino Platón en los dos diálogos en que aparece descrita, en Critias y Timeo y, que dio lugar al fabuloso mito de La Atlántida situada por escritores, historiadores e incluso arqueólogos en  numerosos  sitios del mundo, pero jamás encontrada y que dio lugar a muchísimos títulos donde La Atlántida es protagonista, desde Francis Bacon hasta otros escritores.</p>
<p style="text-align:justify;">Se trata de la más insólita aventura de  dos oficiales franceses que salen a buscar a un compañero arqueólogo perdido en el desierto del Sahara y los cuales son raptados y llevados a la presencia de la Reina Antinea, la cual seduce a jóvenes y una vez conquistado los convierte en estatuas de oro. Uno de los oficiales se deja seducir y produce la muerte de su compañero.</p>
<p style="text-align:justify;">Esta novela que reúne las dosis convenientes de aventuras, exotismo, pasión, amor, no era sino un verdadero folletín de la época, editada en 1919, pero con una buena base literaria que le valió a su autor el reconocimiento con el premio de la Academia Francesa y que posteriormente fue llevada varias veces a la gran pantalla con mayor o menor fortuna.   Me agradó volverla a releer después de tanto tiempo.</p>
<p style="text-align:justify;">Pongo la portada de una edición francesa ya que no encontré ninguna de las ediciones españolas.</p>
<p>Ficha:</p>
<p>Lengua: Español</p>
<p>Editorial: Debate</p>
<p>Año: 1994</p>
<p>Edición: 1ª en bolsillo</p>
<p>Páginas: 240</p>
<p>ISBN: 84-7444-768-2</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La vuelta al mundo en 80 días - Julio Verne]]></title>
<link>http://guillen.wordpress.com/?p=170</link>
<pubDate>Tue, 26 Aug 2008 18:29:36 +0000</pubDate>
<dc:creator>jgmarquez</dc:creator>
<guid>http://guillen.ca.wordpress.com/2008/08/26/la-vuelta-al-mundo-en-80-dias-julio-verne/</guid>
<description><![CDATA[La vuelta al mundo en 80 días es, quizá, uno de los libros más famosos de Julio Verne (aunque ins]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>La vuelta al mundo en 80 días es, quizá, uno de los libros más famosos de Julio Verne (aunque insisto en que <em>Veinte mil leguas de viaje submarino </em>es mucho más conocido) ya que incluso tenía su propia serie de televisión, no recuerdo en que años estaba pero estoy seguro de que la ví muchas veces.</p>
<p>En el libro <em>La vuelta al mundo en 80 días </em>nos encontramos con Phileas Fogg, un inglés millonario y miembro del reform club. <em>Mr. Fogg </em>siempre se muestra con un cara seria y no se preocupa por nada excepto por su exactitud con los horarios. Nunca se nos dice en que trabaja ni como es que consiguió su dinero (en alguna parte del libro se dice que <em>sin duda debió ser marinero </em>pero no sabemos mucho más de ello).</p>
<p>El excéntrico protagonista despide a su críado y consigue uno nuevo (en mi opinióin el verdadero protagonista) Picaporte, un francés que ha pasado por varios oficios y ahora está a servicio de Fogg. Los problemas vienen cuando una apuesta que le costaría su fortuna: Dar la vuelta al mundo en 80 días.</p>
<p>Así llega a su casa en una hora a la que Picaporte no había sido avisado, tomando dinero y a su nuevo empleado se retira para así empezar tan pronto su travesía... Aunque no todo sería tan fácil, pues días antes se había asaltado al banco y se habían llevado una cantidad de 50.000 libras; las señas del ladrón indicaban que Fogg era el ladrón, así que nuestro antagonista, el detective Fix se decide a hacerle imposible el viaje y lo seguirá por todos sus destinos para ponerle un alto.</p>
[caption id="" align="aligncenter" width="499" caption="El recorrido de Fogg y compañía"]<img src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c4/Around_the_World_in_Eighty_Days_map.png/800px-Around_the_World_in_Eighty_Days_map.png" alt="El recorrido de Fogg y compañia" width="499" height="230" />[/caption]
<p>Ya en un ámbito más subjetivo, el personaje de Fogg no me agradó... Demasiado frío para ser el protagonista y además Picaporte siempre se muestra más.</p>
<p>El libro es tedioso en algunas partes (en especial al principio) y algunos detalles referentes a la geografía o al tiempo podrían hacerse más sencillos, sin embargo creo que todo el libro vale la pena por la última frase. No la considero <em>del todo </em>un "spoiler" aún así, la pondré:</p>
<blockquote><p>¿Pero qué había ganado con esa excursión? ¿Qué había traído de su viaje?<br />
Nada, se dirá. Nada, enhorabuena, a no ser una linda mujer, que por inverosímil que parezca, le hizo el más feliz de los hombres.<br />
Y en verdad, ¿no se daría por menos que eso la vuelta al mundo?</p></blockquote>
<p><em>La vuelta al mundo en 80 días - Julio Verne</p>
<p>¿No se daría la vuelta al país, al mundo, a todo lo que sea <a href="http://mruval.wordpress.com/">por eso</a>?</p>
<p></em></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Tríptico de lugares imaginarios]]></title>
<link>http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/?p=106</link>
<pubDate>Sun, 24 Aug 2008 19:57:13 +0000</pubDate>
<dc:creator>laperiodicarevisiondominical</dc:creator>
<guid>http://laperiodicarevisiondominical.ca.wordpress.com/2008/08/24/triptico-de-lugares-imaginarios/</guid>
<description><![CDATA[ 
 
 
El contenido de estas líneas sigue algunas hipótesis de George Perec; no obstante, su hue]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><strong><span style="font-size:14pt;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">El contenido de estas líneas sigue algunas hipótesis de <strong>George</strong> <strong>Perec</strong>; no obstante, su huella no es sino parcial,<span>  </span>y hasta caprichosa. <img class="alignright size-full wp-image-107" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2008/08/fogwills1.jpg" alt="" /></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">Para la conquista del lugar imaginario es necesaria en principio cierta incomodidad con respecto al lugar en donde uno está. Las escapadas de <strong>Rimbaud</strong>, la huída interminable de <em>Huck Finn</em>, el viaje sin vuelta de <em>Wakefield,</em> todos parecen aseverar la sospecha. No es acaso ningún misterio: el poeta es sobre todo, un hombre en fuga. Ya sea volviéndose sobre sí como abriéndose al mundo, el poeta crea, más que espacios, nociones para una fuga que ha de ser final y absoluta. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">Pasada la primera mitad del siglo XX, Perec percibe un cambio de actitud tras un cambio de preposiciones: ya no nos escapamos <em>de </em>lo que nos es inmediato, sino <em>en </em>lo que nos es inmediato. Las fugas habrían de devenir secretas y hasta ilusorias; no nos alejamos de lo banal, previene Perec, nos quedamos a observar la increíble actividad de la banalidad. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><span style="font-size:14pt;" lang="ES">ce qui se passe quand il ne se passe rien </span></em><span style="font-size:14pt;" lang="ES">(Perec, 1975)</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">Perec sacrifica el sueño al ensueño, pero en ese sacrificio, denuncia más que la importancia del espacio, su desapercibimiento. Llega así en primer término a enumerar exhaustivamente la realidad (<em>Un homme qui dort; espèces d’espaces)</em> y en segundo término, enumerar lo registrado (J<em>e me souviens</em>).<span>  </span>En este sentido había ya trabajado <strong>Beckett </strong>algunos años atrás. También <strong>Antonin Artaud </strong>repondría, <em>"</em><em>somos pocos en esta época los que hemos querido atentar contra las cosas, crear en nosotros espacios para la vida, espacios que no existían y que no parecían haber encontrado lugar en el espacio"</em>.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"><img class="alignleft size-full wp-image-108" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2008/08/di_benedetto1.jpg" alt="" width="294" height="400" />La literatura corrobora -siquiera simbólicamente- que el lugar imaginario resiste de manera disímil: hablamos de escapismo, pero también de desatino.<span>  </span><strong>Chesterton </strong>apuntaba que las dos condiciones para la evasión literaria habrían de ser el desatino y la fe (Chesterton, 1908). Lo fantástico, según Chesterton, no impondría más que una serie de desatinos para ser convincente. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">De una forma u otra, desatinados y escapistas justifican buena parte de lo que sigue. La elección de los registros obedece a mi capricho y también -por qué no-<span>  </span>a mi propio desatino; la razón es estética antes que funcional. La suerte de un catálogo es que puede comprender sólo lo que es privativamente importante para quien glosa; los primeros dos lugares son parabólicos o alegóricos, el tercero, extraído del <em>Diccionario de Lugares Imaginarios </em>de Manguel y Guadalupi, se presenta como inasible. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><strong><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><strong><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">El silenciero</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">No podría decirse que se trate de un lugar ilocalizable. El haber sido forjado a través de un neologismo sienta algunas sospechas sobre su existencia o siquiera le confiere cierta simpatía. Apartado del mundo absoluto de los hombres, o del mundo ubicuo de la sonoridad, el <em>silenciero</em> se supone como una suerte de estado prenatal que, ingenuamente, se piensa impermeable y final. La construcción de un silenciero exige obras descomunales -obras paradójicamente ruidosas- y el precio de su concreción es la vida misma. Desde un silenciero se apela, y más que apelar contra un mundo ruidoso, se apela contra la sordera que le hace desoír su propio alboroto. Lo cierto es que la construcción vale cierta ambigüedad: no existen indicios valederos para concebir al silenciero como <em>locus amoenus </em>o como <em>locus horribilis</em>. (Di Benedetto, Antonio, 1964)</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><strong><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES">La Pichicera</span></strong><strong></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">Cierta clandestinidad, cierto desamparo e inmutabilidad describen a la <em>Pichicera</em>. Se sospecha un lugar periférico, hermético e inhallable, apartado de allí donde se lleve adelante un combate. Los <em>pichis</em> o <em>pichiciegos</em>, hacinados en la Pichicera, son una suerte de objetores de conciencia, fortuitos y ocasionales. No destacan más que por su espíritu traicionero y en ocasiones, su intensa ingenuidad. Creen en la existencia de pares, de igual condición y destino. Saben de una pichicera antagónica o al menos, suponen a otros pichis enemigos. Su única verdad parece ser la resistencia, aunque no se corrobora contra qué se resiste ni con qué objetivo. La guerra, sustrato de la pichicera, no se asume sino como un reflejo de la verdad. Esta verdad tiene cierta validez en tanto es apuntada en libretas que fusionan descuidadamente lo visto, lo imaginado y lo que pudo ser y no fue.<span>  </span>(Fogwill, Rodolfo, 1982)</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><strong><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">Realismo</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">Si bien su locación es indeterminada, fue habitado alguna vez por un pueblo de pastores y trabajadores de la tierra, adoradores del sol. Quiso la leyenda que, frente a la demanda de su pueblo, el sacerdote construyera una torre en honor al dios Sol, símbolo de la pureza del astro del día. El templo era una construcción tríptica: un muro exterior de lirios blancos, un muro interior de cristal y en el centro, una refrescante fuente de agua pura. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">No obstante, la gente comenzó a murmurar que el Sol no era el astro brilloso del mediodía, sino un disco de sangre sacrificada cada noche, y remarcaron que tantos los animales feos como los más bellos alababan a Dios con igual fervor. Se decidió entonces construir una gran catedral, de inspiración gótica, en la que todos los animales fuesen representados. Lo cierto es que el templo nunca fue acabado. El sacerdote, en consecuencia, recibió una pedrada que le hizo perder la memoria. En alguna ocasión entró al templo inconcluso y no pudo acordarse de por qué había coleccionado tantos monstruos de piedra. </span></span><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">Se dice que formó una pila desordenada de diez metros de alto con las piedras. Los más ricos del pueblo aplaudieron vivamente: <em>“¡Oh, es arte! ¡Arte verdadero ya que es realista: las cosas son realmente así! </em>A esta sentencia popular se ha adjuntado frecuentemente una moraleja siempre apócrifa: para ser realista, es necesario ser amnésico. (Chesterton,<span>  </span>1910).</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;">M. A</span></span><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;">
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;">
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"> <span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;" lang="ES"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El extranjero]]></title>
<link>http://elmundocontrami.wordpress.com/?p=140</link>
<pubDate>Mon, 18 Aug 2008 20:55:56 +0000</pubDate>
<dc:creator>drunkdave</dc:creator>
<guid>http://elmundocontrami.ca.wordpress.com/2008/08/18/el-extranjero/</guid>
<description><![CDATA[
Puntuación : 9/10
No me arriesgaría mucho si dijera que El extranjero de Albert Camus es uno de l]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://elmundocontrami.files.wordpress.com/2008/08/extranjero.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-141" src="http://elmundocontrami.wordpress.com/files/2008/08/extranjero.jpg?w=191" alt="" width="191" height="300" /></a></p>
<p>Puntuación : 9/10</p>
<p>No me arriesgaría mucho si dijera que <strong>El extranjero</strong> de <strong>Albert Camus </strong>es uno de los libros que más me ha gustado de los que he leído este año. Me ha encantado, además es corto y se lee bastante fácil. El estilo es bastante directo, no se suele andar mucho por las ramas con descripciones y fuegos de artificio.</p>
<p>La historia trata de Meursault, que es el que nos cuenta su historia, un hombre indiferente ante la vida y lo que le rodea. Meursault comete un crimen un tanto absurdo y es encarcelado, pero en ningún momento hace nada por mostrarse inocente, ni salvarse, simplemente manifiesta una desidia y una indeferencia propia de un ser que reniega de su propia existencia. No tiene interés por vivir.</p>
<p>Os pondré unas muestras de sus pocas ganas de vivir y de su <em>cinismo</em>:</p>
<p><em>Reacción ante la muerte de su madre: </em>…<em>pensé que, al cabo, era un domingo de menos, que mamá estaba ahora enterrada, que iba a volver a mi trabajo y que después de todo, nada había cambiado…</em></p>
<p><em>Conversación con su novia: Me preguntó entonces si la quería. Contesté como ya había hecho alguna vez, que nada significaba eso, pero que ciertamente no la quería. "¿Por qué te casarías conmigo entonces?". Le expliqué que la cosa no tenía importancia alguna, pero que si ella lo deseaba podíamos casarnos..... Quería saber si yo habría aceptado la misma proposición de otra mujer, a la que hubiese estado unido de tal modo. Dije: "Naturalmente".</em></p>
<p>Son sólo un par de ejemplos, pero ya se vislumbra el poco interés que el protagonista tiene por la vida y por los seres "queridos" que lo rodean.</p>
<p>Personifica la carencia de valores del hombre, degradado por su propio destino, ni el matrimonio, ni la amistad, ni la superación personal, ni la muerte de una madre... nada tenía la suficiente importancia ya que la angustia existencial de este antihéroe inundaba todo su ser.</p>
<p>El libro critica la moral de las personas que no pueden juzgar al hombre por un crimen sino fijarse más en su ausencia de sentimientos, lo que les causa aversión hacia su persona.</p>
<p>En definitiva es un gran libro que recomiendo para acercarse más a uno de los escritores franceses más influyentes.</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Djuna Barnes, delante y detrás del espejo]]></title>
<link>http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/?p=72</link>
<pubDate>Sat, 09 Aug 2008 22:11:24 +0000</pubDate>
<dc:creator>laperiodicarevisiondominical</dc:creator>
<guid>http://laperiodicarevisiondominical.ca.wordpress.com/2008/08/09/djuna-barnes-delante-y-detras-del-espejo/</guid>
<description><![CDATA[ 
 
 
Le poète, conservateur des infinis visages du vivant.
René Char
 
 
 
En la segunda d]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p> </p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><strong><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><em><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Le poète, conservateur des infinis visages du vivant.</span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">René Char</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;"><a href="http://laperiodicarevisiondominical.files.wordpress.com/2008/08/barnes1111.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-74" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2008/08/barnes1111.jpg?w=196" alt="" width="196" height="300" /></a>En la segunda década del siglo XX, aparecen dos obras fundamentales para lo que entendemos como novela de ideas: <em>Contrapunto</em><strong>, </strong>de <strong>Aldous Huxley</strong> y <em>Los monederos falsos</em><strong>, </strong>de <strong>André Gide</strong>. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">Aunque podamos pensar ingenuamente que Gide contiene ya a Huxley, una diferencia crucial los aparta: Gide, como lo hiciera <strong>Mallarmé<span>  </span></strong>con respecto a la poesía, aspiraba a una subversión que no se abstuviese solamente a los límites del proceso literario; la preocupación de <em>Los monederos falsos</em>, además de formalista, era metafísica (“<em>lo trágico moral que hace, por ejemplo, tan formidable la frase evangélica: “Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis?” Eso es lo trágico que me interesa</em>”, Gide, 132). </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">La apuesta de <strong>Huxley</strong>, en cambio, se circunscribía a un terreno específicamente novelesco. La primera de las nociones que impulsa a <em>Contrapunto</em> adelantaría en casi 30 años a la <strong>Beat</strong><strong> Generation</strong>: “<em>la musicalización de la novela. No a la manera simbolista, subordinando el sentido al sonido. Pero sí en gran escala. En la construcción. Meditar sobre Beethoven. Los cambios, las bruscas transiciones. Más interesante aun las modulaciones no solamente de un tono al otro, sino de modo a modo. Se expone un tema: luego se desarrolla, se cambia, se deforma imperceptiblemente hasta que, aunque continúe reconociblemente igual, <span> </span>se ha hecho totalmente diferente.”</em> La segunda, que diese título a la obra, no sería más que consecuencia de la primera, <em>“argumentos de contrapunto. Mientras Jones asesina a su esposa, Smith empuja el cochecito del niño en el parque. Se alternan los temas (…) Considerar a los acontecimientos de la historia en varios aspectos: emocional, científico, económico, religioso, metafísico, etc. Modulará de uno al otro; por ejemplo, del aspecto estético al aspecto psicoquímico de las cosas, del religioso al psicológico o al financiero. Pero acaso sea esta una imposición demasiado tiránica de la voluntad del autor. Algunos pensarán así” </em>(Huxley, 490-491). <em></em></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">Los lectores más avezados sospecharán algún dejo barroco en Huxley; <em>Contrapunto</em> sacrificaría la primera idea en favor de la segunda; el cumplimiento de ambas conllevaría más que una pretensión novelesca, una poética. Habría que esperar a <strong>Jack Kerouac</strong> para la ejecución de la segunda. Kerouac, sin embargo, obviaría la primera. <a href="http://laperiodicarevisiondominical.files.wordpress.com/2008/08/barnes3.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-73" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2008/08/barnes3.jpg?w=226" alt="" width="226" height="300" /></a></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">Una novela de ideas puede tomar diferentes caminos: o bien es contenedora de un <em>background</em> teórico independiente a la construcción del proceso novelesco (de alguna forma, todas las novelas tiene un sostén ideático, desde el <em>Satyricon</em> en adelante, y más aún, una ética particular) o bien albergar las claves de ese mismo proceso en el interior de la novela (Huxley, Sarraute, etc). </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><span style="font-size:14pt;line-height:150%;">El Bosque de la noche (1937), </span></em><span style="font-size:14pt;line-height:150%;">de <strong>Djuna Barnes</strong>, no se contentaría sino con poner en riesgo muchas de las funciones anteriormente mencionadas. <span> </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">Novela de lo musical, novela de lo sensorial, novela de ideas, novela poemática o de contrapunto, todas se nos aparecen como nomenclaturas vanas frente a la tentativa de Barnes. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">Es una pena que cada vez que se invoque su nombre o el de su coetánea <strong>Anaïs Nin</strong> se lo haga exclusivamente para ahondar los aspectos eróticos o sexistas de sus obras. Estas líneas intentarán siquiera no caer en esa comodidad. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">Creo que con el tiempo vamos recuperándonos de esa trivialidad de creer en una literatura femenina; cuando digo <em>trivialidad, </em>digo desprecio o reducción facilista. Alguna vez leí, no recuerdo dónde, que el gran mérito de la obra de <strong>Emily Brönte</strong> era haber sido escrita como cierta vigorosidad masculina. Entonces detesté la calificación y aún hoy sigo haciéndolo. No soy un gran lector de Brönte, su obra máxima nunca me pareció maravillosa, aunque <strong>Bataille</strong> haya sacado unas páginas magníficas al examinarla. En todo caso, me contentaría creer que la vulgaridad romántica de Emily Brönte acabó con aquella categoría infame y que, desde entonces, las mujeres pueden inscribirse en iguales condiciones que los hombres en el viaje de la literatura. <em></em></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">En <em>El Bosque de la noche</em>, Barnes se atrevería a plantear las técnicas con las que fuese atravesada muy buena parte de la narrativa ulterior: superposición de planos, ausencia de asunto o de un hilo argumental preciso, la descripción como símbolo de un <em>clima<span>  </span>mental* </em>más que como elemento exclusivamente pictórico, pero muy por sobre todo, una concepción de los personajes que ya no los inscribiese como meros artífices de la acción del relato, sino como voces que, al pronunciarse, <span> </span>llenaran todos los niveles que hacen al racconto novelesco. <em></em></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">No obstante, la apuesta de Barnes no es por una ejecución simplemente polifónica; el proceso, me digo, se me antoja <em>especular</em> y aún más complejo. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">Acaso lúdico, acaso espontáneo, un objetivo secreto sobrevuela las páginas de <em>El bosque de la noche</em>. Algunos supondrán la idealización; yo, la épica de la leyenda. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">El caso no nos es inusual. Pensemos en la reescritura del romanticismo (¿hay algo más romántico que el surrealismo?) que se llevaba adelante desde principios del siglo XX; pensemos, en última instancia, que <strong>André Breton</strong> sólo diez años antes ya había escrito <em>Nadja</em> y que 1937 es el año de <em>L’amour fou</em>. La primera obra revelaría una nueva comprensión de la amada; la segunda, concedería la llave de su secreto (“<em>La beauté convulsive sera érotique-voilée, exploisante-fixe, magique-circonstancielle ou ne sera pas</em>”)</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">¿Nos resultaría Nadja un poco anodina sin lo mágico-circunstancial que se teje en torno a ella? ¿Qué implica su figura sino una manera de verla, acaso de interpretarla? ¿Se acerca al panteísmo Breton? ¿Y Djuna Barnes? Lou Reed escribiría en 1983, “<em>no legendary love is coming from above, it’s in this room right now and you’ve got to fight to make what’s right</em>”. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">Robin, Nora, Félix, personajes de la obra de Barnes, constituyen más que un elenco de subjetividades, un círculo de influencias mutuas, polisémico y especular. Víctimas y victimarios de la mirada propia o ajena, no son definibles sino a través de la alegoría o el silencio. Revelan aún, me atrevo a postular, una vuelta de tuerca superior: no comportan en sí mismos certeza alguna más que narrativa o imaginativa (“<em>como si sólo tocaran las dos notas importantes de una octava, la grave y la aguda</em>” Barnes, 141); no son susceptibles más que a la sugestión. Unos y otros aspiran sólo a<span>  </span>perderse en su fantasma del otro y en el propio; se arrojan contra el espejo del otro y la imagen los devuelve otros; y en ese otro que vuelve, en la doble o múltiple visión que vuelve, todo es refutable y no, todo es imposible y no, todo es <em>otredad</em> y no. Todo es ambigüedad. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><span style="font-size:14pt;line-height:150%;">“La mujer que se presenta al espectador como un “cuadro” compuesto y acabado es, para la mente contemplativa, el mayor de los peligros. A veces, uno encuentra a una mujer que es bestia en trance de hacerse humana. Cada movimiento de esta persona se reducirá a la imagen de una experiencia olvidada, espejismo de una boda eterna proyectado sobre la memoria racial; una alegría tan insoportable como lo sería la visión de un antílope bajando por una arboleda, coronado de azahar, con un velo nupcial y una pata levantada en actitud temerosa, caminando con el pálpito de la carne que se hará mito; al igual que el unicornio no es ni hombre ni animal disminuido sino ansia humana que comprime el pecho contra su presa. Esa mujer es la portadora de gérmenes del pasado; delante de ella nos duele la estructura de la cabeza y la mandíbula; nos parece que podríamos comérnosla, a ella que es la muerte devorada que vuelve porque sólo entonces acercamos la cara a la sangre que hay en los labios de nuestros antepasados</span></em><span style="font-size:14pt;line-height:150%;">” (Barnes, 1937, 51)</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">Ser, pero siempre en transición, en permanente evolución, en perpetua metamorfosis. Ser eternamente, pero ser <span> </span><em>ansia humana</em>, ansia de devenir y acaso no totalizarse jamás. Sujetos al reflejo, a la proyección, al actuar en un campo tensional de ambivalencia incorruptible, los hombres y mujeres de Djuna Barnes naufragan en la marea de la noche y en la noche de la literatura. De la<span>  </span>primera sabemos que todo es sugestión; de la segunda, que todo es incierto. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;">M.A</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:14pt;line-height:150%;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:150%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">*la idea es de Jaime Rest.</span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Camus - Sobre os Mortos Semeados na História]]></title>
<link>http://fragmentosdetempo.wordpress.com/?p=491</link>
<pubDate>Fri, 01 Aug 2008 04:33:22 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Roldão</dc:creator>
<guid>http://fragmentosdetempo.ca.wordpress.com/2008/08/01/albert-camus-sobre-os-mortos-semeados-na-historia/</guid>
<description><![CDATA[
«Flutuavam números na sua memória e dizia a si próprio que umas três dezenas de pestes que a h]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://fragmentosdetempo.files.wordpress.com/2008/08/patricktaberna2.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-496" src="http://fragmentosdetempo.wordpress.com/files/2008/08/patricktaberna2.jpg?w=300" alt="" width="165" height="165" /></a></p>
<p style="text-align:justify;">«Flutuavam números na sua memória e dizia a si próprio que umas três dezenas de pestes que a história conheceu tinham feito perto de cem milhões de mortos. Mas que são cem milhões de mortos? Quando se faz a guerra, já é muito saber o que é um morto. E já que um homem morto só tem significado se o vemos morrer, cem milhões de cadáveres semeados através da história esfumaçam-se na imaginação».</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>[ Albert Camus - A Peste ]</strong></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[A Poética do Devaneio]]></title>
<link>http://olivrodosseresimaginarios.wordpress.com/?p=152</link>
<pubDate>Tue, 29 Jul 2008 12:19:36 +0000</pubDate>
<dc:creator>australopiteka</dc:creator>
<guid>http://olivrodosseresimaginarios.ca.wordpress.com/2008/07/29/a-poetica-do-devaneio/</guid>
<description><![CDATA[Quem vive para a poesia deve ler tudo. Quantas vezes, de uma simples brochura, jorrou para mim a luz]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<h5>Quem vive para a poesia deve ler tudo. Quantas vezes, de uma simples brochura, jorrou para mim a luz de uma imagem nova! Quando aceitamos ser animados por imagens novas, descobrimos irisações nas imagens dos velhos livros. As idades poéticas unem-se numa memória viva. A nova idade desperta a antiga. A antiga vem reviver na nova. Nunca a poesia é tão uma como quando se diversifica.<br />
Que benefícios nos proporcionam os novos livros! Gostaria que cada dia me caíssem do céu, a cântaros, os livros que exprimem a juventude das imagens. Esse desejo é natural. Esse prodígio, fácil. Pois lá em cima, no céu, não será o paraíso uma imensa biblioteca?<br />
Mas não basta receber, é preciso acolher. É preciso, dizem em uníssono o pedagogo e a dieteticista, “assimilar”. Para isso, somos aconselhados a não ler com demasiada rapidez e a cuidar para não engolir trechos excessivamente grandes. Dividam, dizem-nos, cada uma das dificuldades em tantas parcelas quantas forem necessárias para melhor resolve-las. Sim, mastiguem bem, bebam em pequenos goles, saboreiem versos por verso os poemas. Todos esses preceitos são belos e bons. Mas um princípio os comanda. Antes de mais nada, é necessário um bom desejo de comer , de beber e de ler. É preciso ler muito, ler mais, ler sempre.<br />
Assim, já de manhã, diante dos livros acumulados sobre a mesa, faço ao deus da leitura a minha prece de leitor voraz: “A fome nossa de cada dia nos daí hoje...”</h5>
<h5>.<br />
Gaston Bachelard. A Poética do Devaneio</h5>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Albert Camus - Sobre o Exílio]]></title>
<link>http://fragmentosdetempo.wordpress.com/?p=406</link>
<pubDate>Sun, 27 Jul 2008 04:55:57 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Roldão</dc:creator>
<guid>http://fragmentosdetempo.ca.wordpress.com/2008/07/27/albert-camus-sobre-o-exilio/</guid>
<description><![CDATA[«Sim, era realmente o sentimento do exílio esse vazio que trazíamos constantemente em nós, essa ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;"><a href="http://fragmentosdetempo.files.wordpress.com/2008/07/dfsfdsfsf.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-408" src="http://fragmentosdetempo.wordpress.com/files/2008/07/dfsfdsfsf.jpg?w=200" alt="" width="141" height="212" /></a>«Sim, era realmente o sentimento do exílio esse vazio que trazíamos constantemente em nós, essa emoção precisa, o desejo irracional de voltar atrás ou pelo contrário, de acelerar a marcha do tempo, essas flechas ardentes da memória»</p>
<p style="text-align:justify;">«Experimentava assim o sofrimento profundo de todos os prisioneiros e de todos os exilados, ou seja, viver com uma memória que não serve pra nada»</p>
<p style="text-align:right;">[ <strong>Albert Camus - A Peste.</strong> Págs. 66, 67 e 68 - 12ª Edição 1999, Editora Record ]</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Este amor]]></title>
<link>http://olivrodosseresimaginarios.wordpress.com/?p=125</link>
<pubDate>Thu, 24 Jul 2008 23:25:38 +0000</pubDate>
<dc:creator>australopiteka</dc:creator>
<guid>http://olivrodosseresimaginarios.ca.wordpress.com/2008/07/24/este-amor/</guid>
<description><![CDATA[Este amor
Tão violento
Tão frágil
Tão terno
Tão desesperado
Este amor
Belo como o dia
E mau com]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<h4><span style="color:#ffcc99;">Este amor<br />
Tão violento<br />
Tão frágil<br />
Tão terno<br />
Tão desesperado<br />
Este amor<br />
Belo como o dia<br />
E mau como o tempo<br />
Quando há mau tempo<br />
Este amor tão sincero<br />
Este amor tão calmo e sereno<br />
Tão feliz<br />
Tão jovial<br />
E tão pobre<br />
Trêmulo como uma fagulha na escuridão<br />
E tão seguro de si mesmo<br />
Como um homem tranqüilo no mais fundo da noite<br />
Este amor que assusta os demais<br />
Que os faz falar<br />
Que os faz empalidecer<br />
Este amor vigiado<br />
Porque nós o vigiamos<br />
Acossado ferido pisoteado destroçado negado olvidado<br />
Porque nós o acossamos ferimos pisoteamos destroçamos negamos olvidamos<br />
Este amor íntegro<br />
Tão vivo até agora<br />
E pleno de sol<br />
É o teu<br />
É o meu<br />
Esse que foi<br />
Este algo sempre novo<br />
E que não mudou<br />
Tão verdadeiro como uma planta<br />
Tão trêmulo como um pássaro<br />
Tão cálido tão vivo como o verão<br />
Ambos podemos juntos<br />
Nos distanciar e retornar<br />
Esquecê-lo<br />
E depois dormirmos<br />
Despertarmos padecer envelhecer<br />
Dormirmos de novo<br />
Sonhar com a morte<br />
Despertarmos sorrir e rir<br />
E rejuvenescer<br />
Nosso amor segue ali<br />
Obstinado como uma mula<br />
Vivente como o desejo<br />
Cruel como a memória<br />
Absurdo como o arrependimento<br />
Terno como as recordações<br />
Frio como o mármore<br />
Belo como o dia<br />
Frágil como um menino<br />
Nosso amor nos olha sorrindo<br />
E nos fala sem dizer nada<br />
E eu o escuto trêmulo<br />
E grito<br />
Grito por ti<br />
Grito por mim<br />
E te suplico<br />
Por ti por mim por todos os que se amam<br />
E os que se amaram<br />
Sim lhe grito<br />
Por ti por mim e por todos<br />
Os que não conheço<br />
Fica<br />
Não te mexa<br />
Não vá<br />
Nós os que somos amados<br />
Te esquecemos<br />
Mas não nos esqueça tu<br />
Só tínhamos a ti no mundo<br />
Não permitas que nos tornemos indiferentes<br />
Cada vez mais longe<br />
E desde onde sejas<br />
Dai-nos sinais de vida<br />
Muito mais tarde desde o recanto de um bosque<br />
Na selva da memória<br />
Surge de repente<br />
Estenda-nos a mão<br />
E salva-nos</span></h4>
<h4><span style="color:#ffcc99;">by</span></h4>
<h4><span style="color:#ffcc99;">Jacques Prévert</span></h4>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Semelhante]]></title>
<link>http://olivrodosseresimaginarios.wordpress.com/?p=34</link>
<pubDate>Wed, 09 Jul 2008 23:10:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>australopiteka</dc:creator>
<guid>http://olivrodosseresimaginarios.ca.wordpress.com/2008/07/09/semelhante/</guid>
<description><![CDATA[Os homens não são meus semelhantes, eles são aqueles que me olham e me julgam; meus semelhantes s]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Os homens não são meus semelhantes, eles são aqueles que me olham e me julgam; meus semelhantes são os que me amam e não me olham, que me amam apesar de tudo, que me amam apesar do fracasso, apesar da baixeza, apesar da traição, eu e não aquilo que fiz ou farei, que me amariam tanto quanto eu me amaria a mim mesmo.</strong></p>
<p><strong>by</strong></p>
<p><strong>( André Malraux, in Servidão Humana)</strong></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[A elegância do ouriço  -- Muriel Barbery]]></title>
<link>http://peregrinacultural.wordpress.com/?p=135</link>
<pubDate>Tue, 08 Jul 2008 18:52:00 +0000</pubDate>
<dc:creator>peregrinacultural</dc:creator>
<guid>http://peregrinacultural.ca.wordpress.com/2008/07/08/a-elegancia-do-ourico-muriel-barbery/</guid>
<description><![CDATA[ 
Acabo de ler A Elegância do Ouriço de Muriel Barbery, escritora francesa, que encanta com um te]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Acabo de ler <strong><em>A Elegância do Ouriço</em></strong> de Muriel Barbery, escritora francesa, que encanta com um texto divertido e irônico. A história se passa num elegante bairro de Paris e é narrada por duas personagens diferentes: conhecemos Paloma, uma adolescente esperta, que percebe mais do mundo à sua volta do que deixa transparecer, principalmente em relação à sua família, aos seus amigos e à sociedade em geral; e Renée, a zeladora do edifício onde<span>  </span>Paloma mora, leitora inveterada, bastante mordaz, que tem sempre uma resposta pronta para qualquer ocasião, que também percebe a sua volta muito mais do que os moradores do edifício lhe dão crédito.<span>  </span>É através dos olhos delas que somos apresentados a uma gama de moradores do prédio, parisienses com suas maneiras de viver, congeladas por séculos de civilização.<span>   </span>Vemos também o quanto têm em comum estas duas personalidades que se revelam através da história.<span>  </span></span></span></p>
<div class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"></p>
[caption id="attachment_126" align="alignright" width="300" caption="A Elegância do Ouriço, Muriel Barbery, Companhia das Letras, Capa."]<a href="http://peregrinacultural.wordpress.com/files/2008/07/1-eleg.jpg"><img class="size-medium wp-image-126" src="http://peregrinacultural.wordpress.com/files/2008/07/1-eleg.jpg?w=300" alt="A Elegância do Ouriço, Muriel Barbery, Companhia das Letras, Capa." width="300" height="299" /></a>[/caption]
<p>Os capítulos do livro, com as impressões de cada uma, <span> </span>são intercalados e assim sabemos de seus pensamentos mais íntimos.<span>  </span>Eles nos orientam na narrativa.<span>  </span>Visualmente o livro também é dividido.<span>  </span>Cada narradora tem seu texto em tipografia diferente, facilitando o reconhecimento das diferentes vozes narrativas.<span>  </span>Paloma e Renée são ambas pessoas que não se encontram nem enquadram entre a maioria na sociedade. E lá pelas tantas acabam estabelecendo uma amizade entre elas, atravessando barreiras culturais e sociais estabelecidas há séculos e descobrem que têm muito em comum quando percebem e analisam o mundo a sua volta.</p>
<p></span></div>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">A história se passa quase inteiramente no edifício à Rua de <em>Grenelle</em>, 7, onde ambas residem.<span>  </span>Paloma e Renée passam a vida preocupadas em<span>  </span>apagar os traços de suas existências e têm bastante sucesso em se tornarem quase invisíveis aos outros, apesar de terem vidas interiores muito ricas e de quase não perderem nada do que acontece ao seu redor, principalmente quanto às intenções das pessoas que conhecem e seus preconceitos.<span>  </span>Elas se protegem contra qualquer indiscrição, contra qualquer comportamento, que possa levá-las a serem descobertas, que possa revelá-las como as pessoas sensíveis que são, inteligentes, cultas e mordazes na caracterização dos habitantes do edifício e da sociedade francesa em geral. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">
<div class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Só são descobertas por um novo residente, um oriental, um japonês, que se muda e passa a viver neste abrigo alto luxo da burguesia parisiense.<span>  </span>Sua chegada ao edifício causa muita curiosidade da parte de seus moradores mais tradicionais.<span>  </span>Ele, no entanto, assume que é realmente uma pessoa de fora, apesar de usar precisa e corretamente a língua francesa.<span>  </span>Como um estranho no ninho, por assim dizer, com uma pessoa de fora, que não precisa nem saber, nem se limitar às regras sociais estabelecidas, ele consegue estender sua amizade às duas mulheres que conhecemos, compreendendo-as e deixando suas personalidades florescerem.</span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></div>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">O livro é cheio de observações de muito humor sobre a vida moderna; divertidas descrições do que é esperado no comportamento de cada um e irônicas coincidências que geram preciosas observações sobre literatura, escrita, envelhecimento, psicanálise, e muitos outros aspectos do dia a dia atual.<span>  </span>Tudo isto vem bem empacotado numa maravilhosa escolha de vocabulário, contrastes irônicos e num tom jocoso, sem igual.<span>  </span>Eu me achei não só sorrindo, mas em algumas ocasiões rindo comigo mesma, para espanto de qualquer pessoa próxima, com as divertidas observações de Paloma e Renée.<span>  </span>E se você é uma dessas pessoas como eu que gosta de marcar uma passagem particularmente irônica, ou que seleciona uma frase espetacular, que sublinha seu livro a lápis, para poder voltar mais tarde e encontrar um trecho específico, será melhor ter uma apontador próximo e um lápis ao alcance da mão, porque você acabará se resignando a um livro cheio de anotações e de marcas de colchetes e parênteses.<span>  </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Muitas vezes, durante a leitura deste livro, eu me encontrei pensando nos quadros do pintor belga René Magritte.<span>  </span>As observações de Paloma e Renée são tão bem colocadas que se parecem com a superimposição de imagens característica dos trabalhos de maior humor e ironia do pintor.<span>   </span>É só nos lembrarmos de um de seus quadros [ele fez muitas versões do mesmo] mais conhecidos: <strong><em>Ceci n’est pás une pipe</em></strong>, [<em>Isto não é um</em> <em>cachimbo</em>] para entendermos como trabalha o humor presente neste livro de Muriel Barbery. <span>  </span>Magritte, assim com Renée e Paloma, está sempre brincando com o significado das palavras ou com o significado das imagens, colocando-as juntas e nos obrigando, frequentemente, a pensar visualmente por causa de suas justaposições. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">
<div class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></div>
<div></div>
<p><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"></p>
[caption id="attachment_128" align="alignleft" width="300" caption="Ceci n"]<a href="http://peregrinacultural.wordpress.com/files/2008/07/3-ourico-pipe.jpg"><img class="size-medium wp-image-128 " src="http://peregrinacultural.wordpress.com/files/2008/07/3-ourico-pipe.jpg?w=300" alt="Ceci n\'est pas une pipe, René Magritte, (Bélgica 1898-1967)" width="300" height="210" /></a>[/caption]
<div><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></div>
<p><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">E me pergunto de a autora não teria homenageado o pintor já que uma das personagens principais se chama Renée, a forma feminina do primeiro nome de Magritte.<span>  </span>Tão jocoso quanto os nomes que a autora escolheu para as duas irmãs, moradoras do prédio, Paloma e Colombe, que têm como seus primeiros nomes duas palavras com o mesmo significado: pomba, em línguas diferentes.<span>   </span>Esta possibilidade ainda se torna mais crível quando nos lembramos de que a autora é professora de filosofia e certamente estaria familiarizada com os trocadilhos visuais que Magritte se empenhou em aprimorar.<span>  </span>No final do século XX, os quadros deste pintor ilustraram muito conceitos de filosofia e lingüística. Tenho certeza que na próxima vez que vier a ler este livro ainda serei capaz de encontrar mais “coincidências” interessantes que me escaparam na primeira leitura. </span></p>
<p></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Leio muito.<span>  </span>E faz algum tempo que não encontro um livro que me deixasse tão encantada, tão absorvida.<span>  </span>Recomendo com muitas estrelas.<span>  </span>É definitivamente um livro para quem gosta de livros e de idéias. </span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Mangás são os preferidos dos adolescentes franceses no verão de 2008]]></title>
<link>http://peregrinacultural.wordpress.com/?p=102</link>
<pubDate>Fri, 04 Jul 2008 18:19:53 +0000</pubDate>
<dc:creator>peregrinacultural</dc:creator>
<guid>http://peregrinacultural.ca.wordpress.com/2008/07/04/mangas-sao-os-preferidos-dos-adolescentes-franceses-no-verao-de-2008/</guid>
<description><![CDATA[ 
Hoje, passando rapidamente pelos portais de leitura da França, para contrabalançar as notícias]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p> </p>
<p>Hoje, passando rapidamente pelos portais de leitura da França, para contrabalançar as notícias da FLIP de Parati, encontrei a lista dos ítens de leitura mais vendidos na França para adolescentes.  Como na semana passada coloquei aqui a lista da Inglaterra e a do Brasil, nada mais justo do que adicionar os preferidos dos franceses. </p>
<p> </p>
[wp_caption id="attachment_103" align="alignnone" width="300" caption="Astérix e Obélix, os heróis gauleses."]<a href="http://peregrinacultural.files.wordpress.com/2008/07/asterix01.jpg"><img class="size-medium wp-image-103" src="http://peregrinacultural.wordpress.com/files/2008/07/asterix01.jpg?w=300" alt="Astérix e Obélix, os heróis gauleses." width="300" height="183" /></a>[/wp_caption]
<p> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Os livros mais populares para a juventude na França, em 2008 </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">1 --<span>      </span><strong>Naruto</strong>, Volume<span>  </span>37, de Masashi Kishimoto (não está a venda em português – Panini)</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">2 --<span>      </span><strong>Death Note</strong>, Volume 11, de Tsugumi Ohba --  No Brasil : <strong><span> </span><span class="nome"><span style="color:#0000ff;">Death Note: Concordância</span> </span></strong><span class="nome">- vol. 11</span>   de Tsugumi Ohba </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">3 -- <span>     </span><strong>Hunter X Hunter</strong>, Volume<span>  </span>24, de Yoshihiro Togashi <span class="nome"><span> </span>-- JBC </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span lang="EN-US"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">4<span>  </span>--<span>     </span><strong>Les Chevaliers d'Emeraude</strong>, Volume 5 : <strong>L'Ile des Lézards</strong> de Anne Robillard </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span lang="EN-US"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">5 -- <span>     </span><strong>Le Monde de Narnia</strong> de C-S Lewis <span> </span><strong><span style="color:#0000ff;">As Crônicas de Nárnia</span></strong>, Martins Fontes</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">6<span>  </span>--<span>     </span><strong>35 kilos d'espoir</strong> de Anna Gavalda </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">7 --<span>      </span><strong>La Cabane Magique</strong>, Volume 1 : <strong>La vallée des dinosaures</strong> de Mary Pope Osborne</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">8 -- <span>     </span><strong>Journal d'un chat assassin</strong> de Anne Fine -<span>  </span><strong><span style="color:#0000ff;">Diário de um Gato Assassino</span></strong>, SM</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span lang="EN-US"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">9 -- <span>     </span><strong>Humanitude : Comprendre la vieillesse, prendre soin des Hommes vieux </strong></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">de Yves Gineste (Auteur), Jérôme Pellissier </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">10 --<span>    </span><strong>La Sixième</strong> de Susan Morgenstern </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Em <strong><span style="color:#0000ff;">azul </span></strong>os títulos encontrados em português. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Observe-se a popularidade dos Mangás.</span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Poetas Malditos]]></title>
<link>http://0posmoderno.wordpress.com/?p=1109</link>
<pubDate>Tue, 01 Jul 2008 13:36:27 +0000</pubDate>
<dc:creator>Josi Vice</dc:creator>
<guid>http://0posmoderno.ca.wordpress.com/2008/07/01/poetas-malditos/</guid>
<description><![CDATA[
Poète maudit (em francês: poeta maldito) é um termo utilizado para referir os poetas que mantêm]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;"><a href="http://0posmoderno.files.wordpress.com/2008/07/800px-henri_fantin-latour_005.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1108" src="http://0posmoderno.wordpress.com/files/2008/07/800px-henri_fantin-latour_005.jpg" alt="" width="500" height="362" /></a></p>
<p style="text-align:justify;"><em><strong>Poète maudit</strong></em> (em <a title="Lngua francesa" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/L%C3%ADngua_francesa">francês</a>: <strong>poeta maldito</strong>) é um termo utilizado para referir os <a class="mw-redirect" title="Poeta" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Poeta">poetas</a> que mantêm um estilo de vida que pretende demarcar-se do resto da sociedade, considerada como meio alienante e que aprisiona os indivíduos nas suas <a title="Norma" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Norma">normas</a> e <a title="Regra" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Regra">regras</a>, excluindo-se mesmo dela ao adoptar hábitos considerados autodestrutivos, como o abuso de <a title="Droga" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Droga">drogas</a>. Sob este conceito está o mito de que o <a class="mw-redirect" title="Génio" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/G%C3%A9nio">génio</a> criador tem terreno especialmente fértil entre indivíduos mergulhados num ambiente de <a class="mw-redirect" title="Insanidade" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Insanidade">insanidade</a>, <a title="Crime" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Crime">crime</a>, <a title="Violência" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Viol%C3%AAncia">violência</a>, <a class="mw-redirect" title="Miséria" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Mis%C3%A9ria">miséria</a> e <a title="Melancolia" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Melancolia">melancolia</a>, frequentemente resultando no <a title="Suicdio" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Suic%C3%ADdio">suicídio</a> ou outro género de morte prematura<sup><a href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Poeta_maldito#cite_note-0">[1]</a></sup>. A rejeição de regras manifesta-se também, geralmente, com a recusa em pertencer a qualquer ideologia instituída. A desobediência, enquanto conceito moral exemplificado no mito de <a title="Antgona" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%ADgona">Antígona</a> é uma das características dos poetas malditos<sup><a href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Poeta_maldito#cite_note-1">[2]</a></sup>.</p>
<p style="text-align:justify;">Os escritores do <a title="Romantismo" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Romantismo">Romantismo</a> utilizaram o termo, aplicando-o a <a title="François Villon" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Fran%C3%A7ois_Villon">François Villon</a> (1431-c. 1474), considerado, por isso, como sendo o primeiro poeta maldito da <a title="História da literatura" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Hist%C3%B3ria_da_literatura">história da literatura</a><sup><a href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Poeta_maldito#cite_note-2">[3]</a></sup>. O autor da expressão foi <a title="Alfred de Vigny" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Alfred_de_Vigny">Alfred de Vigny</a>, que a utilizou em 1832 na sua peça dramática <em>Stello</em>, onde se refere aos poetas como "la race toujours maudite par les puissants de la terre" ("a raça para sempre maldita entre os poderosos da terra"). <a title="Charles Baudelaire" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Charles_Baudelaire">Charles Baudelaire</a><sup><a href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Poeta_maldito#cite_note-3">[4]</a></sup>, <a title="Paul Verlaine" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Paul_Verlaine">Paul Verlaine</a><sup><a href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Poeta_maldito#cite_note-4">[5]</a></sup> e <a title="Arthur Rimbaud" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Arthur_Rimbaud">Arthur Rimbaud</a><sup><a href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Poeta_maldito#cite_note-5">[6]</a></sup> e <a class="mw-redirect" title="Lautréamont" href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Lautr%C3%A9amont">Lautréamont</a> <sup><a href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Poeta_maldito#cite_note-6">[7]</a></sup> são considerados exemplos típicos.</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Arthur Rimbaud]]></title>
<link>http://0posmoderno.wordpress.com/?p=986</link>
<pubDate>Mon, 23 Jun 2008 01:36:59 +0000</pubDate>
<dc:creator>Josi Vice</dc:creator>
<guid>http://0posmoderno.ca.wordpress.com/2008/06/22/arthur-rimbaud/</guid>
<description><![CDATA[
Jean-Nicolas Arthur Rimbaud (20 de outubro de 1854, Charleville - 10 de novembro de 1891, Marselha)]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://0posmoderno.files.wordpress.com/2008/06/800px-henri_fantin-latour_005.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-987" src="http://0posmoderno.wordpress.com/files/2008/06/800px-henri_fantin-latour_005.jpg" alt="" width="500" height="362" /></a></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Jean-Nicolas Arthur Rimbaud</strong> (<span class="mw-redirect">20 de outubro</span> de 1854, <span class="mw-redirect">Charleville</span> - <span class="mw-redirect">10 de novembro</span> de 1891, Marselha) foi um poeta francês.</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://0posmoderno.files.wordpress.com/2008/06/carjat_arthur_rimbaud_1872_n2.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-990" src="http://0posmoderno.wordpress.com/files/2008/06/carjat_arthur_rimbaud_1872_n2.jpg" alt="" width="232" height="351" /></a></p>
<p style="text-align:justify;">Na maioria das vezes, a história de Rimbaud é apresentada como principal ponto de partida para a leitura de sua obra, o que torna quase impossível olhar-se a obra de Rimbaud com olhos livres.</p>
<p style="text-align:justify;">Por outro lado, o Rimbaud que partiu para traficar armas de fogo no norte da África de um lado e deu cor às vogais (revista em <span class="new">Alquimia do Verbo</span>) por outro, tornou-se um tipo de referência para a poesia no século seguinte: servindo como argumento à tese que nascia sobre a impossibilidade de ser considerada a dissociação entre o poeta e sua poesia. O poeta, assim, vive e é sua poesia - pensamento em voga ainda hoje segundo algumas escolas.</p>
<p style="text-align:justify;">O norte-americano Henry Miller, um dos grandes admiradores da poesia simbolista de Rimbaud, diz, diante disso, que o tipo Rimbaud chegará a superar tipos clássicos de comportamento; como o introspectivo e inquieto jovem estampado pelo personagem Hamlet, de Shakespeare. "Acho que existem muitos Rimbauds neste mundo e que seu número aumentará com o tempo. Acho que o tipo Rimbaud tomará o lugar, nos próximos tempos, do tipo Hamlet e do tipo Fausto. Até que o velho mundo morra de vez, o indivíduo 'anormal' será cada vez mais a norma. O novo homem se encontrará quando a guerra e a coletividade entre o indivíduo cessar. Veremos então o tipo de homem em sua plenitude e esplendor".</p>
<p style="text-align:justify;">Já Paulo Leminski escreveu no curtíssimo ensaio "Poeta Roqueiro" que "vivesse hoje, Rimbaud seria músico de rock" e que Rimbaud "pasmou os contemporâneos com uma precocidade poética - (escrevendo) obras-primas entre os 15 e os 18 anos". Georges Duhamel vai pela mesma picada: "O que Mallarmé não parece ter adivinhado é que o 'Viajante notável' voltaria, que ia ficar, que não pararia de crescer, que sua influência se estenderia sobre todas as gerações e que aquele garoto seria no século novo não o mestre, e sim, melhor ainda, o mensageiro, o profeta de toda uma juventude febril, entusiasta, rebelde". A imagem mais conhecida de Rimbaud, esta mesma que ilustra o verbete, reforça a idéia de <em>enfant terriblé</em> que se relaciona à sua persona.</p>
<p style="text-align:justify;">Outra foto, no entanto, tirada no período em que viveu em Aden e Abissínia (atual Etiópia), hoje parece ela própria entrar em choque com a idealização da imagem de "príncipe-poeta".</p>
<p style="text-align:justify;">Entre os livros que reúnem a produção de Rimbaud destacam-se "Une Saison en enfer" e "Iluminations", além de poemas como <em><span class="extiw">Bateau ivre</span></em> ("Barco Ébrio").</p>
<p style="text-align:justify;">Enquanto esperava uma carta de Verlaine, Rimbaud resolveu escrever um grande poema que seria a ilustração direta de sua nova ética, uma obra indiscutivelmente de fôlego. Delahaye o viu, deitado num barco, ao pé do Velho Moinho, o rosto contra a água, interrogando o fundo do rio, onde, entre as manchas de sol, a corrente fazia ondular a longa cabeleira das plantas aquáticas. Ele havia apenas conservado a idéia do tema de O Navio Fantasma — que Leon Dierx acabava de tratar há pouco no Parnasse Contemporain —, ou, mais exatamente, ele o incorporara, pois o barco sem rumo pelo espaço sideral, sob o céu implacável ou nas profundezas glaucas, é ele, sua alma, liberada enfim de suas amarras..</p>
<p style="text-align:justify;">Arthur Rimbaud nasceu no seio da classe média provincial de Charleville (hoje parte de Charleville-Mézières) no <span class="new">Ardennes</span> <em><span class="new">departement</span></em> no nordeste da França. Ele foi o segundo filho de Vitalie Rimbaud (Cuif, antes de se casar) e o Capitão Frédéric, que lutou na <span class="new">conquista de Algeria</span> e foi premiado com a <span class="mw-redirect">Légion d'honneur</span>. Logo depois que o casal teve a quinta criança (Frédéric, Arthur, Victorine (que morreu um mês depois do nascimento), Vitalie e Isabelle), o pai deixou a família. Crescendo separadamente de seu pai, pelos escritos de Rimbaud é evidente que nunca se sentiu amado por sua mãe. Quando garoto era impaciente, inquieto, porém um estudante brilhante. Pela idade de quinze anos ganhou muitos prêmios e compôs versos originais e diálogos em Latim. Em 1870 seu professor <span class="new">Georges Izambard</span> se tornou o mentor literário de Rimbaud e seus versos em francês começaram a melhorar rapidamente.</p>
<p style="text-align:justify;">Ele fugia freqüentemente de casa e pode ter se unido por pouco tempo à Comuna de Paris de 1871, que foi retratada em seu poema <span class="extiw">L'orgie parisienne</span> (“A Orgia Parisiense” ou “Paris Repovoada”); pode ter sofrido violências sexuais por soldados bêbados da comuna (e seu poema <span class="extiw">Le cœur supplicié</span> (“O Coração Torturado”) parece sugerir). Nesta época ele se tornou um <span class="mw-redirect">anarquista</span>, começou a beber e se divertia chocando a burguesia local com suas vestes rotas e o cabelo longo. Neste mesmo tempo escreveu para Izambard e Paul Demeny sobre seu método para atingir a transcendência poética ou o poder visionário através do “longo, imenso e sensato desregramento de todos os sentidos.” (<em>Les lettres du Voyant</em> [<em>As Cartas do Vidente</em>]).</p>
<p style="text-align:justify;">Ele retornou a Paris em setembro de 1871 por um convite do eminente poeta <span class="mw-redirect">simbolista</span> Paul Verlaine (depois que Rimbaud lhe mandou uma carta contendo vários exemplos do seu trabalho) e residiu brevemente em sua casa. Este, que era casado, apaixonou-se prontamente pelo adolescente calado, de olhos azuis e cabelo castanho-claro comprido. Tornaram-se amantes e levaram uma vida ociosa, regrada a absinto e haxixe. Escandalizaram o círculo literário parisiense por causa do comportamento ultrajante de Rimbaud, o arquetípico enfant terrible, que durante este período continuou a escrever notáveis versos <span class="new">visionários</span>.</p>
<p style="text-align:justify;">O caso amoroso tempestuoso do Rimbaud e Verlaine os levou a Londres em setembro de 1872, Verlaine abandonando sua esposa e um filho pequeno (ambos sofriam de abusos durante as iras alcoólicas de Verlaine). Os amantes viveram em uma pobreza considerável, em <span class="mw-redirect">Bloomsbury</span> e em Camden Town, desprezando uma vida de ensino e uma pensão da mãe de Verlaine. Rimbaud passou seus dias no <span class="new">Reading Room</span> do <span class="mw-redirect">British Museum</span> onde "calor, luz, penas e tinta eram de graça".</p>
<p style="text-align:justify;">Em junho de 1873, Verlaine voltou para Paris, onde a ausência de Rimbaud foi difícil de agüentar. Em oito de julho, ele mandou um telegrama ao jovem poeta, lhe dando instruções para ir ao Hotel Liège em [[Bruxelas]; Rimbaud concordou imediatamente. O encontro de Bruxelas foi péssimo; um argumentando contra o outro e Verlaine bebendo constantemente. Na manhã de dez de julho, Verlaine comprou um revolver e munição; à tarde, numa "fúria de bêbado", disparou dois tiros em Rimbaud, um deles ferindo o poeta de dezoito anos no pulso.</p>
<p style="text-align:justify;">Rimbaud considerou o ferimento superficial e a princípio não acusou Verlaine. Após isto, ele e sua mãe acompanharam Rimbaud a uma estação de trem em Bruxelas, onde Verlaine se comportou como um louco. Isto fez Rimbaud sentir medo do poeta, que então se virou e foi embora. Em suas palavras "então eu [Rimbaud] implorei para um policial o prender [Verlaine]". Ele foi detido por tentativa de homicídio e submetido a um exame médico humilhante. Também foi interrogado sobre sua correspondência íntima com seu amante e sobre as acusações de sua mulher sobre a natureza de sua relação com Rimbaud, que eventualmente retirou suas queixas, porém o juiz condenou Verlaine a dois anos de prisão.</p>
<p style="text-align:justify;">Rimbaud retornou a sua casa em <span class="mw-redirect">Charleville</span> e completou sua prosa <em><span class="new">Une Saison em Enfer</span></em> (<em>Uma Estação no Inferno</em>), considerada pioneira nas instâncias do simbolismo moderno e escreveu uma descrição sobre sua vida de <em>drôle de ménage</em> (<em>farsa doméstica</em>) com Verlaine, seu <em>frère pitoyable</em> (<em>lamentável irmão</em>) e a <em>vierge folle</em> (<em>virgem louca</em>) por quem ele era um <em>l'époux infernal</em> (<em>noivo infernal</em>). Em 1874 retornou para Londres com o poeta <span class="new">Germain Nouveau</span> e suas arrasantes <em><span class="new">Illuminações</span></em>.</p>
<h2 style="text-align:justify;"></h2>
<h2 style="text-align:justify;"><span class="mw-headline">Final da vida (1875-1891)</span></h2>
<p style="text-align:justify;">Rimbaud e Verlaine se encontraram pela última vez em março de 1875, em <span class="mw-redirect">Stuttgart</span>, Alemanha, depois que o último saiu da prisão e se converteu ao catolicismo. Rimbaud acabou por desistir de escrever e decidiu-se por uma vida fixa, de trabalho; alguns especulam que ele ainda possuía vivo o seu antigo estado selvagem, enquanto outros sugerem que ele buscou ficar rico e independente para algum dia poder viver como um poeta despreocupado; de qualquer forma, continuou a viajar intensivamente pela Europa, principalmente a pé.</p>
<p style="text-align:justify;">Em maio de 1876 ele se alistou como um soltado no Exército Colonial Holandês para poder viajar livremente para Java (Indonésia) onde ele prontamente desertou, retornando para a França por navio. Na residência oficial do major de <span class="new">Salatiga</span>, uma pequena cidade a 46km do sul de Semarang, capital da Província Central de Java, existe uma placa de mármore declarando que Rimbaud um dia esteve na cidade.</p>
<p style="text-align:justify;">Em dezembro de 1878, Rimbaud chegou a <span class="new">Lanarca</span>, Chipre, onde trabalhou para uma empresa de construção como capataz numa pedreira. Em maio do ano seguinte teve que deixar Chipre por causa de uma febre, que mais tarde, na França, foi diagnosticada como febre tifóide. Em 1880 Rimbaud finalmente adaptou-se em <span class="mw-redirect">Aden</span> como um empregado principal na agência de Bardey. Ele teve várias mulheres nativas como amantes e por algum tempo viveu com uma amante da Etiópia. Em 1884 ele deixou o trabalho na Bardey para se tornar um mercador por conta própria em <span class="new">Harar</span>, Etiópia. Notavelmente, as vendas de Rimbaud incluíam café e armas. Rimbaud desenvolveu <span class="new">sinovite</span> em seu joelho direito e subseqüentemente um carcinoma no mesmo joelho. Seu estado de saúde o forçou a partir para a França em nove de maio, onde foi admitido num hospital em <span class="mw-redirect">Marseille</span>, e ali teve sua perna amputada a vinte e sete de maio. Após uma curta estadia na casa de sua família, voltou a viajar para a África, mas sua condição médica piorou durante a viagem, e logo foi readmitido no mesmo hospital em Marseille. Lá, após algum tempo de sofrimento e eventuais visitas de sua irmã Isabelle, Rimbaud morreu a dez de novembro de 1891, com 37 anos, e seu corpo foi enterrado no jazigo da família em Charleville.</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Estupor y temblores, de Amèlie Nothomb]]></title>
<link>http://loslibros.wordpress.com/?p=43</link>
<pubDate>Sat, 14 Jun 2008 01:00:50 +0000</pubDate>
<dc:creator>Toronaga</dc:creator>
<guid>http://loslibros.ca.wordpress.com/2008/06/14/estupor-y-temblores-de-amelie-nothomb/</guid>
<description><![CDATA[
Una de las mejores escritoras francesas actuales es Amèlie Nothomb, de la cual la primera novela q]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" style="float:left;" src="http://www.arrakis.es/~dovalo/estuporytemblores.jpg" alt="esturporytemblores" width="138" height="227" /></p>
<p>Una de las mejores escritoras francesas actuales es Amèlie Nothomb, de la cual la primera novela que leí fue precisamente Estupor y temblores y, desde aquel primer contacto la he seguido con asiduidad.</p>
<p>Novela con  tan solo 140 páginas, que se leen en una tarde y, donde la autora, nacida en Japón por el azar del destino pero belga por pasión y devoción<strong> </strong>tras finalizar sus estudios de<strong> </strong>Filología Románica, regresó a<strong> </strong>Tokio para trabajar en una gran  empresa,  Yumimoto, quintaesencia de las empresas japonesas. En el  Japón actual, fuertemente jerarquizado, en el que cada superior es, antes que nada, el inferior del otro, una Amélie afligida por el doble hándicap de ser a la vez occidental y mujer sufre una cascada de humillaciones. Tras bajar desde contabilidad a los cafés y la fotocopiadora, Amèlie sigue su caída imparable en la escala laboral, acabando por ocuparse de los lavabos. Pero no pierde el entusiasmo ni en los momentos más duros y hasta se compadece de Fubuki, que como tantas mujeres japonesas, se ven en la imposible tarea de triunfar en el trabajo y casarse. Porque si dedica todo su tiempo a subir en la empresa, ¿dónde encontrar el tiempo para tener una mínima aventura? Y si se dedica a buscar ese marido soñado, nunca será capaz de demostrar su total dedicación a la empresa y buscar ese ascenso con el que sueña.</p>
<p>De sus duras experiencias laborales, las cuales estuvieron a punto de hacerla abandonar, donde sufrió humillaciones de sus jefes, pero al mismo tiempo  está narrado con mucho humor y es que es una novela con la cual te  ríes muchas  veces, por las situaciones kafkianas que le ocurren. Con todas esas experiencias nació <strong>Estupor y Temblores.</strong> Novela que obtuvo el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa<strong> </strong>en 1999.</p>
<p>Ficha:</p>
<p>Lengua: Castellano</p>
<p>Editorial: Anagrama</p>
<p>Colección: Panorama narrativa</p>
<p>Encuadernación: Tapa blanda</p>
<p>Año: 2000</p>
<p>Edición: 1ª</p>
<p>ISBN: 9788433969194</p>
<p>Otras novelas que poseo de la misma autora:</p>
<p><strong>Biografía del hambre</strong></p>
]]></content:encoded>
</item>

</channel>
</rss>
